Cómo funciona, en breve
Los buscadores leen las páginas, intentan entender de qué hablan y las proponen a quien hace una pregunta correspondiente. Premian las páginas que responden bien, cargan rápido, se leen en el móvil y están enlazadas desde otras webs fiables.
La base que toda web debe tener
Un título y una descripción distintos para cada página, que digan qué hay dentro. Una estructura con encabezados ordenados. Textos que usan las palabras de los clientes, no solo las del sector. Imágenes ligeras con textos alternativos. Páginas rápidas y legibles en el móvil. Un mapa del sitio para ayudar a los buscadores a encontrarlo todo.
- Títulos y descripciones únicos por página
- Encabezados ordenados
- Las palabras de los clientes
- Velocidad y móvil
- Mapa del sitio y páginas indexables
Las búsquedas locales
Si trabajas en una zona concreta, la ficha del negocio en Google cuenta tanto como la web: categoría correcta, horarios, fotos, reseñas reales. Nombre, dirección y teléfono deben ser idénticos en la web, en la ficha y en los demás directorios.
Qué hace falta con el tiempo
Una vez publicada la web, la visibilidad crece con contenidos útiles y actualizados: páginas que responden a las preguntas de los clientes, artículos, casos concretos. Y con revisiones periódicas en Google Search Console para corregir errores y entender qué búsquedas traen visitas.
Las promesas de las que desconfiar
Nadie puede garantizar el primer puesto: los buscadores no venden las posiciones en los resultados normales. Desconfía también de quien propone comprar enlaces en bloque o llenar las páginas de palabras clave: son prácticas que pueden penalizar la web.
